Nuestro sacrificio es consciente, es el pago por la libertad que estamos construyendo.

Desde los inicios de la humanidad, la libertad ha sido el objetivo y la razón de ser de muchos de nuestros más grandes sacrificios. que lucharon por ella, lo hicieron sabiendo que su esfuerzo sería recompensado con un tesoro invaluable aquellos que trascenderían a través del tiempo.

En la actualidad, nosotros somos quienes tenemos el privilegio y la responsabilidad de continuar con esta lucha. Nuestro sacrificio es consciente, pues sabemos que cada paso que damos en la dirección correcta, es una piedra más en la construcción de la libertad que tanto anhelamos.

Cada vez que hacemos un esfuerzo extra, cuando nos levantamos una y otra vez después de una derrota, cuando resistimos la tentación de abandonar, estamos pagando la cuota necesaria para mantener viva la llama de la libertad en nuestro interior y en el de aquellos que nos rodeando

No podemos permitirnos ser indiferentes, porque nuestra libertad no se construirá sola. Debemos estar dispuestos a sacrificar todo lo que sea necesario para lograrla. Desde el más pequeño de los actos hasta el más grande, todo suma en la construcción de un futuro libre.

Nuestro sacrificio es consciente, y es nuestra carta de presentación ante la historia. Estamos dispuestos a pagar el precio, a trabajar duro ya mantenernos firmes en nuestra lucha, porque sabemos que la libertad es el más grande de los tesoros y que, una vez alcanzada, será nuestra fuente de orgullo y satisfacción.